Con un mensaje dirigido a los pueblos originarios de América y del
mundo, y en particular a sus hermanos desplazados en Guadalajara
(Jalisco), así como Copainalá, Chapultenango, Rayón y Tecpatán
(Chiapas), los zoques chiapanecos realizaron el Festival de los Pueblos
en Nuevo Carmen Tonapac, Chiapas, el pasado primero de abril, para
conmemorar la fatídica erupción del volcán Chichonal, que provocó un
éxodo masivo de sus pueblos en 1982. En esta ocasión dieron a conocer el
pronunciamiento Tzame’ ore’kubgu’y chiapas’nasomobäsñye’, yä’ ne’
tyanuk ips’ko’majk ame’ tzitzungätzäjkis’, que inicia con el siguiente
epígrafe: “Desde la casa en que no estoy/escucho el danzar de las olas/y
no es el mar quien me habla/es la lluvia que azota el tejado/Ha llegado
el ‘norte’/y todos sabemos que se mojarán los pies”. *
Los zoques se pronuncian recordando “con profunda tristeza” la erupción
del Chichonal. “Hacía muchos años que la dueña del Volcán, la
Piowa’chuwe, no hacía su fiesta con tanto enojo. treinta años después
seguimos recordando a nuestros hijos, hijas, hermanos, hermanas, padres y
amigos que se quedaron en el camino, lo mismo que a nuestras casas y
nuestras tierras de maíz. Pero los O´ de put (los que hablan idioma, los
de la palabra verdadera) estamos aquí de pie con el silencio en que nos
han querido tener todos estos años. En memoria de nuestros muertos,
hemos tomado fuerza para decir nuestra palabra desde la casa en que no
estamos y desde las tierras prestadas.
“A raíz de la erupción del volcán, los que nos quedamos en Chiapas
fuimos condenados por las políticas de reacomodo a colonizar la selva
Lacandona o vivir en las tierras áridas del centro de Chiapas; otros en
la selva del Valle del Uxpanapa en el sur de Veracruz; otros más se
fueron a enfrentar la vida difícil de Guadalajara, los campos de
Quintana Roo y Campeche, o como jornaleros en las fincas plataneras de
Tabasco. En todos estos nuevos lugares de asentamiento forzado nos
encontramos con los mismos problemas: pobreza, exclusión, marginación,
falta de acceso al trabajo y los programas sociales de los gobiernos,
así como graves dificultades para que nuestros hijos recibieran
educación. Los problemas cada vez empeoraron.
“El reacomodo de familias en lugares tan lejanos y distintos abonó a que
no nos pudiéramos reunir para compartir nuestros saberes, nuestra
memoria, y decidir el destino de nuestros pueblos, familias e hijos.
Durante todo este tiempo que hemos guardado silencio, claramente podemos
decir que la Piowa’chuwe nada tuvo que ver, sino las políticas
gubernamentales dictadas por los señores del poder para que las
relaciones de poder siguieran como antes.
“Hoy, como hace treinta años la situación de nuestros pueblos zoques del
norte de Chiapas sigue siendo muy triste; cerca del 90 por ciento de la
población de ocho municipios se encuentran en situación de pobreza; es
decir, más de 68 mil zoques enfrentan falta de acceso a tierra,
educación, alimentación y empleo. A nuestros pueblos aún no llegan los
beneficios del desarrollo que los gobiernos han prometido durante mucho
tiempo. Parece que estamos antes de 1982.
“Peor aún, por las políticas de los señores del poder, nuestros hermanos
zoques de Rayón y Chapultenango están enfrentados por la disputa de
tierras del Volcán, mientras que los zoques de Nuevo Francisco León en
Ocosingo por años lucharon en el Valle de Santo Domingo por un problema
agrario que no provocaron. Lo mismo ocurre en Campeche.
“En Oaxaca, las cosas no son muy diferentes, los hermanos zoques de Los
Chimalapas enfrentan problemas desde mucho tiempo atrás por defender sus
tierras ancestrales. Hoy como ayer, los señores del dinero y el poder
quieren enfrentarnos y dividirnos para desaparecernos como pueblos
originarios zoques.
“Este año 2012, inicia una nueva era de pensamiento, de solidaridad con
nuestros pueblos, del rescate de nuestra memoria y nuestros saberes,
pero sobre todo, una nueva forma de ver al mundo para decir lo que
pensamos y sentimos. Desde Nuevo Carmen Tonapac queremos mostrar al
mundo que danzamos, cantamos y existimos porque nos negamos a
desaparecer como pueblos originarios de México y América. Hoy más que
nunca, queremos decirles a todos y a todas, que a 30 años, seguimos
vivos: Yuskoroya”
* "Desde la casa en que no estoy", de la poeta zoque Mikeas Sánchez Gómez
--o-Ø-o--

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